martes 5 de febrero de 2008

Ay Soledad! que yo te ví...


Ay Soledad que yo te ví y que dura fuiste, sí fui uno de esos "Sólo 41.000 espectadores han visto la película del año", qué merecido premio te has llevado Soledad, te llevaste tantas cosas de mi cuando sentada en aquella butaca del Albatros una tarde de martes de otoño, lágrimas, recuerdos, ausencias tanto que pensé que te iba a cambiar por otra y me metí porque ése día sí me sentía yo sola aunque fuera acompañada, quizás te buscaba como esperaba encontrarme a mi.

Te llevaste a un hijo, un matrimonio, una madre, que no pude hacer otra cosa que salir llorando en silencio de allí y llamar a la mía y decirle " No digas nada Mamá pero te quiero".


Desde áquel día beso más a mi madre, no se ira de mi lado sin saber lo mucho que la quiero, hoy desde este anonimato te pido que hagas lo mismo tú, acercate a ella y dile que le quieres, por qué se nos olvidará algo tan grande como el amor que nos ha dado una madre.

1 comentarios:

Jano dijo...

Da cosa ser el primero,y más si encima no ví la película.
Al menos tengo madre para poder opinar y estrenar el terrero sin sembrar.

Muchas veces he dado por supuesto que ciertos sentimientos no era necesario decirlos.Así...¿para que decir "te quiero" a una madre si en el cargo de hijo va implícito ese sentimiento?Es como el valor que se le supone al soldado.
Pero a fuerza de no decirlo llega el momento en el que uno ya no puede pronunciarlo,es como un pudor que te amordaza...y ya nunca lo dices.
Asi que el ejercicio que propones procurare practicarlo.

Un beso de indeterminado color,Jano