viernes 29 de febrero de 2008

Estados hiposódicos

Anoche lloré , lloré, lloré , lloré ,lloré , lloré ,lloré , lloré ,lloré , lloré lloré , lloré lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré lloré , lloré lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré, lloré , lloré lloré , lloré, lloré , lloré lloré , lloré y lloré hasta entrar en un estado hiposódico.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Espero no hayas usado la pluma que te regale para escribir esto.

Eres una egoísta, con la sequia que hay y tú derrochando lagrimas; podrías haberme avisado para hacerlo en mi hombro, me habría venido bien, últimamente estoy bastante soso y reseco.

Dicen que después de una buena llorera, uno se queda nuevo ¡ojala sea así!. Como me gustaría ser “isotónico”

Un largo abrazo. Dk