sábado 9 de febrero de 2008

Quiero ser amanecer

video

Una mañana cualquiera de un sábado de invierno te levantes y te das cuenta que la única compañía que has tenido ésa noche es Morfeo que se fue a medianoche de putas y me dejo colgada de un hilo que he podido sostener a duras penas donde mis sueños eran violados por mis pesadillas.

Es temprano, muy temprano está amaneciendo en mi ciudad y veo desde mi ático los primeros rayitos de sol penetrando entre las nubes, me he sentado con mi colacao caliente en la terraza, hace frío, pero no quiero perderme ésta mañana, es importante vivir y para mí estar sentada viendo como sale el sol es una manera bonita de comenzar un nuevo día.

Recuerdo aquella imagen de Amelie sentada en el tejado pensado cuántas personas en ése preciso momento se estarán amando, en realidad todo es mentira porque me he dado cuenta que en una ciudad tan grande como la mía veo mucha soledad, tantas personas solas y nadie se pone de acuerdo.

A éstas alturas de la película pensarán que estoy sola pero no es lo mismo estar sola que sentirse sola, yo soy de las segundas.

Lo que sucede que hace tiempo dejé de prostituir mi corazón por un mínimo de cariño, alguien que me dé un poquito de amor no vale, ofrezco mucho no puedo conformarme con un beso en la mejilla y me niego a ser de esas parejas que permanecen por el simple hecho de tener a alguien el sofá un domingo por la tarde.

Por eso prefiero los momentos cortos pero intensos, los cuentos proloepilogados,burbujas atemporales, momentos de piel intensos que dejan tatuados sus caricias en mi pecho.

En un fragmento de "La insoportable levedad del ser" Kundera lo dice , podemos amar a muchas mujeres, pero con tan sólo una deseas amanecer.

Yo quiero ser amanecer, quiero que me cuenten batallas contra monstruos y yo les contaré mis cuentos de princesas moradas, quiero notas dentro de un zapato cada mañana, quiero besos disfrazados entre el vaho del espejo del cuarto de baño.

Y mientrás tanto seguiré con mis pequeñas tonterias de juegos de niños, porque es bonito no perder la ilusión aunque sólo sea un juego esperando que algún día cuando mire al suelo buscando algunos de los corazones me tropiece con él y cuando abrá la boca para quejarme me la tape con un beso.